Historia:
Para nuestra tercera incorporación hemos elegido un palacete neoclásico. Cuando se construyó, en el siglo XVIII, se usó para alojar a la corte en las frecuentes visitas (por placer o por motivos castrenses) del rey de España a la villa. Posteriormente, como la mayoría de estas estructuras, cayó en desuso y, hasta nuestra adquisición y restauración en 2004, servía de patio de vecinos.
La estructura es la típica de la zona para estas construcciones: patio interior con pozo-aljibe, escalera de servicio y claustro en planta primera. Sin embargo, son sus ménsulas antropomorfas o con motivos florales en fachada, y las conchas ornamentales en el interior, las que hacen a este palacio único y merecedero de figurar en el catálogo histórico-artístico de la ciudad.
Instalaciones:
Cinco son las viviendas que alberga el edificio. Tres de ellas de dos dormitorios y dos de uno. Tres de las casas cuentan con vistas (dos a fachada mediante cierro y balconada, la tercera a azotea-terraza de uso particular). Las otras tienen ventanas al bello patio andaluz.
Todas cuentan con acceso a azotea y tendederos.
Fotografías:
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